









Michael Douglas lo cuenta TODO en su nueva biografía
Si pensabas que lo sabías todo sobre Hollywood, prepárate. Michael Douglas acaba de lanzar su autobiografía, titulada One Helluva Ride, y la verdad es que no se ha guardado absolutamente nada.
Hijo de la leyenda Kirk Douglas, criado entre bambalinas y convertido por derecho propio en realeza del cine, el actor nos abre las puertas de su vida para hablar de sus mayores éxitos, sus peores momentos y, por supuesto, de los cotilleos más jugosos de sus rodajes.
Aquí te dejamos las perlas más locas que ha soltado en el libro:
🔥 Romances de película (dentro y fuera del set)
A Douglas le ha llovido el amor (y la pasión) por todas partes, y en el libro repasa sus amoríos más sonados:
- Con Kathleen Turner: Su química en “Romancing The Stone”, 1984 era real como la vida misma. Confiesa que lo suyo fue romance tanto dentro como fuera de la pantalla, y repitieron en la secuela (mientras él, por si fuera poco, también salía con la guionista Diane Thomas).
- El culebrón de Bajos Instintos: Aunque no hubo chispa romántica con Sharon Stone (a la que, por cierto, le dejó un salpullido en el muslo por culpa de su barba y le pide perdón por ello), sí cayó rendido ante otra compañera de reparto: Jeanne Tripplehorn, con quien hasta pensó en pasar por el altar.
- El ultimátum de Catherine Zeta-Jones: Douglas admite que tuvo hasta 5 amantes a la vez. Sin embargo, cuando empezó a cortejar a su actual esposa, ella fue clarísima: nada de otras mujeres. Michael tuvo que hacer limpieza exprés en su vida amorosa antes de casarse con ella.
🎬 Detrás de cámaras: anécdotas de rodaje que no sabías
El libro es un auténtico festival de curiosidades para los amantes del cine:
- Casi se queda sin Atracción Fatal: El director original, Brian De Palma, ¡no lo quería para el papel! Menos mal que el estudio se plantó, De Palma salió del proyecto y Adrian Lyne entró para permitir darnos uno de los papeles más icónicos de su carrera. Además, revela que Glenn Close necesitaba tragos de alcohol antes de filmar debido a lo intensas que eran las escenas.
- El bullying a Sean Young en Wall Street: Charlie Sheen le pegó un cartel con un insulto en la espalda a la actriz. Douglas se lo quitó para evitar males mayores, aunque admite que Young tenía toda la razón del mundo en estar indignada.
- Cena con Lady Di: Recuerda cuando conoció a la princesa Diana en la premiere de Wall Street. Se disculpó por el vocabulario soez de su personaje Gordon Gekko, ella se echó a reír, y terminaron cenando en privado compartiendo confidencias sobre... ¡sus matrimonios infelices!
🌪Sombras, excesos y supervivencia
No todo en su vida fue glamour. Douglas también se sincera sobre las partes más oscuras:
- Su infancia dura: A pesar de ser "realeza", su niñez estuvo marcada por la tensión y el doloroso divorcio de sus padres (aunque años después logró reconciliarse con Kirk).
- Adicciones y salud: Admite abiertamente su paso por las drogas y el alcohol, de los que logró rehabilitarse. Y ojo a su diagnóstico de cáncer de garganta: el propio actor cree que estuvo provocado por el virus del papiloma humano debido a su constante práctica de sexo oral.
- Una amenaza de terror: En 1992, para la gala del Oscar, recibió una terrorífica amenaza de muerte donde le prometían contagiarle SIDA con una jeringa infectada si presentaba un premio. La policía y el FBI le aconsejaron no ir... pero él subió al escenario junto a Jodie Foster y, por suerte, la amenaza quedó en nada.
- Matrimonios complicados: Admite que fue un marido bastante ausente con su primera esposa, Diandra Luker, y que el divorcio (después de infidelidades por ambas partes) le costó una auténtica millonada.
🍿 ¿Vale la pena leerlo?
Si te apasiona el cine clásico de los 80 y 90, los cotilleos de la época dorada de Hollywood y conocer el lado más humano (y caótico) de una estrella del tamaño de Michael Douglas, esta biografía promete ser muy interesante.





